Pedro R. Dabauza. Una vida dedicada al Budo.

Arte de defensa personal. Deporte de combate. Cimiento de seguridad

La agresividad, así como el instinto de superación es parte intrínseca del ser humano y el hombre siempre ha buscado formas de defensa hacia esa agresividad de la que puede ser objeto, pues para estar seguros de que nunca sufriremos y necesitaremos de métodos defensa personal, sería preciso que nunca nuestras opiniones discrepen de las de los demás, que nunca frecuentáramos sitios públicos, en fin que nunca saliéramos de nuestro hábitat, que estuviéramos aislados sin tener contacto con ninguna persona.

Pero esto en la sociedad de nuestro tiempo es imposible pues la civilización no ha progresado hasta el punto de evitar que esto pase. Por lo tanto, debemos de estar siempre preparados y alerta, pues la violencia y su expresión en el ataque personal, cuenta con bastantes variantes y nadie es inmune a sufrir algún tipo de ataque.

Así pues el combate es innato en el hombre y la lucha tan antigua como él, por lo que todos los países han desarrollado técnicas de defensa personal.

Las artes marciales nacieron como técnicas para. la supervivencia, autoprotección y autoconservación de integridad física donde lo que estaba en juego era la vida. Y donde las artes marciales alcanzaron su más alto grado de perfeccionamiento fue en China, Okinawa y Japón.

Centrándose en las artes de combate japonesas en Okinawa, hoy día Japón, existe el Nahate, Shurite y Tode, y en Japón numerosos estilos conocidos genéricamente como Ju-Jutsu.

Remontándonos a siglos atrás, las diferentes escuelas a Ryus de métodos de combate cuerpo a cuerpo o con armas, incorporaron tal magnitud y variedad de técnicas, que el trabajo sobre ellas y sus posibles combinaciones es infinito. A estas formas se las denominó Ju-Jutsu (técnicas de flexibilidad) siendo su principio ceder para vencer, buscando el mínimo esfuerzo con el máximo de eficacia ("si tiran de ti empuja, si te empujan cede"). Estas Ryu tuvieron su mayor auge en el siglo XVI especializándose en una o unas determinadas materias de estudio, siendo su número altísimo.

Ante el desprestigio de éstas en el siglo XIX, surgió la figura de Jigaro Kano, estudiante de varias Ryu y especialmente de la Teshin Shin Ryu. Creó el método llamado posteriermente, y para evitar confusión con la Ryu del mismo nombre, Kodokan Judo (camino o arte de la flexibilidad del Kodokan). En él trató de reunir, a la vez que creó nuevas técnicas no peligrosas para su práctica y que siguieran siempre el principio del Ju (flexibilidad), desechando otras que no lo seguían.

Su método llamado Judo, se creó como una forma más de Ju-Jutsu: Sistemas de técnicas para el combate (defensa personal) ya que por aquel entonces no existía la mentalidad de hoy día que ve las artes marciales como deportes. Pero, es curioso comprobar como en ese tiempo comenzó en otras latitudes lejanas el movimiento Olímpico de Pierre de Coubertin.
Jigoro Kano, hombre de mentalidad abierta y adelantado a su tiempo, reunió y elaboró técnicas para crear su Gokyo, pero a la vez dio un carácter filosófico a éstas convirtiendo Waza -el trabajo físico- en un medio para alcanzar la armonía cuerpo-espíritu y aplicar estos conocimientos a la vida cotidiana del practicante, siempre siguiendo sus máximas de "máxima eficacia del cuerpo y de la mente" y "bienestar y beneficios mutuos".

El método Kodokan Judo debido a una serie de principios revolucionarios para su época, tal como la norma de su práctica en un Tatami a poder ser en un recinto cerrado a la vez que la introducción del Kumi-Kata (formas de agarre) y del Randori (práctica libre) ya que hasta ese momento el Ju-Jutse se realizaba con el procedimiento más rígido del Kata. Todo esto y a su vez sucesivos éxitos tácticos, hizo que éste tomara gran auge en todo el mundo, olvidándose de este modo, que las formas combate de Okinawa Karate Jutsu pasaron a llamarse Karate-Do gracias al maestro Funakoshi, o las formas de Aiki-Jutsu adoptaron el nombre de Aiki-Do dado por su fundador el maestro Ueshiba, esto ya en este siglo.

No obstante en Europa, en sus primeros tiempos, diversas Ryu de Ju- Jutsu y Kodokan Judo caminaron juntas durante mucho tiempo después de las primeras exhibiciones en Francia y Gran Bretaña a finales del siglo pasado y principios de éste. En algunos países el Ju-Jutsu echó raíces siendo hoy día más popular que el propio Kodokan Judo, y ha tomado varios nombres según la forma de realización o fonética del país, tales como Ju-Jitsu, Jiu Jutsu o Jiu-Jitsu, como es el caso España.

Así pues, hoy día el Jiu-Jitsu ha retornado con fuerza imparable, .pudiéndose llamar Jiu-Jitsu-Do y como. así ocurrió con Judo y Karate-Do, en él se pueden desarrollar formas de competición reglamentaria lo que, no cabe duda, aumentará enormemente su popularidad.

El gran reto del Jiu-Jitsu es sin apartarse de su original concepto de arte marcial, adaptarse a la vida actual, como Do (camino), para de esta forma prepararse, no sólo para salvar la vida, sino también el espíritu.

Estos Valores y conceptos le sirven para ser imprescindible en la formación de cuerpos militares, policiales y de seguridad, no sólo técnicamente, sino. Humanamente, pues la persona que practica artes marciales trata de alcanzar y plasmar una ética ante la vida, ésta, a veces, muy difícil de conseguir. .

Pedro Rodriguez Dabauza

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